La muerte del precio por asiento

Una empresa de 15 personas contrata a 10 más. Buena noticia. Ese mismo mes, sin cambiar una sola funcionalidad, la factura de sus herramientas SaaS sube 67%. ¿Mejoró el producto? No. ¿Hay más datos? Apenas. Lo único que pasó es que hay más sillas ocupadas.

Eso es el precio por asiento: un impuesto al crecimiento disfrazado de modelo de negocio.

Crecer no debería costar más

El costo marginal de un usuario extra en un SaaS típico se mide en centavos: una fila más en la tabla users, un poco más de ancho de banda, nada más. Sin embargo, el precio sube en múltiplos enteros del plan. $30 por usuario por mes por mover tarjetas. $50 por usuario por mes por guardar contactos.

Multiplicá: un equipo de 50 personas paga $18.000 al año por un gestor de proyectos cuya infraestructura cuesta menos de $100 al mes. El 99% de esa factura no es costo: es peaje. Y es un peaje que escala con tu éxito: cuanto más contratás, más pagás. En ningún otro rubro el crecimiento se castiga así.

El per-seat corrompe el producto

El daño no es solo la factura. El precio por asiento cambia cómo la gente usa el software, siempre para peor:

  • Cuentas compartidas. El equipo pasa las credenciales de "ventas@empresa.com" entre cinco personas. Adiós auditoría, adiós permisos, adiós historial por persona. Un problema de seguridad creado por la página de precios.
  • Equipos excluidos. El CRM queda solo para ventas porque darle acceso a soporte o a dirección "cuesta demasiado". La mitad de la empresa trabaja con datos desactualizados en una planilla paralela.
  • Rituales de baja. Alguien se va y hay que correr a dar de baja su asiento antes de que venza el ciclo de facturación. Administración de licencias: el trabajo que nadie pidió.

El resultado es paradójico: pagás por una herramienta de colaboración y el precio te obliga a colaborar menos.

El costo real es la infraestructura

¿Qué consume recursos de verdad? El cómputo, el almacenamiento, el ancho de banda. Todo eso tiene precio público y baja todos los años. Lo que no consume recursos es un asiento.

Por eso nuestro modelo es distinto: el software es open source y cuesta $0; si lo corremos nosotros, pagás la infraestructura que usás, al costo, sin margen. Usuarios ilimitados, siempre. Que entre todo el equipo, el de al lado y el pasante. La factura no cambia por tener más gente adentro; cambia si usás más máquina.

Con Link ya funciona así: acortás links, medís clicks, sumás a quien quieras. Y es exactamente lo que van a tener Track, CRM y Cal cuando lleguen.

Lo que estás pagando hoy

Hacé la cuenta: sumá los asientos de todas tus herramientas y dividí el total por el costo real de un servidor. Esa proporción es el margen que te cobran por sentarte.

El per-seat pricing no va a morir porque lo digamos nosotros. Va a morir cuando las empresas hagan esa cuenta. Y cada vez más la están haciendo.