Por qué pagás $30 por mover tarjetas
Abrí tu gestor de proyectos. ¿Qué ves? Tarjetas que se mueven entre columnas. Un campo de texto con formato. Asignaciones, fechas, etiquetas. Notificaciones.
Ahora preguntate: ¿qué parte de eso cuesta $30 por usuario por mes?
La anatomía de un kanban
Técnicamente, un gestor de proyectos moderno es:
- Una base de datos. Postgres o similar. Guarda tablas: proyectos, tareas, usuarios, comentarios. Costo por usuario activo: centavos.
- Un frontend con drag-and-drop. React, una librería de DnD, websockets para sincronizar. Se escribe una vez y sirve a millones.
- Un login. OAuth con Google. Resuelto, gratis, hace una década.
- Un servidor. Un VPS de $20 corre esto para cientos de empresas chicas.
El costo marginal de agregar un usuario más es, literalmente, cero. No hay fábrica, no hay stock, no hay envío. Es un INSERT en una tabla.
Entonces, ¿qué estás pagando?
No pagás tecnología. Pagás:
- La costumbre. "Siempre costó eso" no es un argumento, es una herencia.
- El lock-in. Tus proyectos, tu historial, tus flujos están adentro. Migrar cuesta más que seguir pagando. El precio no refleja el valor del software: refleja el costo de irte.
- El positioning. Cuando el primero puso $8/usuario y funcionó, todos copiaron. No es un precio de mercado: es un cartel de hecho.
- El marketing. Una parte enorme de tu suscripción paga los ads que te trajeron a vos y al próximo cliente. Pagás para que te vendan.
La prueba de fuego
Hay una forma simple de saber si un precio es honesto: ¿cuánto cuesta correrlo vos mismo?
Un gestor de proyectos open source en un VPS de $5/mes sirve para todo un equipo. Sin límite de usuarios. Con tus datos en tu servidor. La diferencia entre $5 y $30×10 usuarios no es ingeniería: es margen.
Por eso existe Track
Track es nuestro gestor de proyectos. Open source, rápido, keyboard-first, con cycles y roadmaps. Si lo hosteás vos, cuesta $0. Si lo corremos nosotros, pagás la nube al costo: unos pocos dólares por equipo, no por usuario.
No es más barato porque valga menos. Es más barato porque cobramos lo que cuesta.
El software murió. Y su precio también.